Patatas revolconas

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Patatas revolconas de ávila

Patatas revolconas de ávila

Si perteneces a la zona de Extremadura, Ávila o Salamanca, seguro que has disfrutado de unas patatas revolconas. Esta receta es una de esas recetas españolas tradicionales que siempre apetecen, y que vuelves a probarlas una y otra vez.

A pesar de su origen humilde, pues forma parte de esas comidas de campesinos españoles, es una receta con muy pocos ingredientes, básicamente unas humildes patatas, un poco de pimentón y algún producto cárnico (bien puede ser tocino, chorizo o panceta).

El resultado sorprende, por su capacidad de reunir un montón de sabor en tan pocos ingredientes.

Pero como todas las recetas antiguas, su receta a evolucionado y cambiando con el paso del tiempo, y ahora se pueden disfrutar de diferentes versiones de este clásico castellano.

Ingredientes para 4 personas:

  • Unas 6-8 patatas medianas, de cualquier variedad
  • 1/2 chorizo picante
  • 6 lonchas de tocino
  • 1 diente de ajo cortado finamente
  • 1 cucharadita de pimentón dulce (a ser posible que sea Pimentón de La Vera)
  • 1 cucharada aceite de oliva virgen extra, opcional
  • Sal, al gusto
  • Unas hojas de perejil para decorar

¿Cómo preparar patatas revolconas?

Empezamos pelando y picando las patatas en trozos, y las ponemos en una cazuela con agua hirviendo y sal. Dejamos que cuezan a fuego medio hasta que estén tiernas y se rompan cuando las pinches con un cuchillo.

Por otro lado, freímos el chorizo en rodajas y el tocino en una sartén durante unos minutos, hasta que se empiece a dorar. No es necesario añadir aceite adicional ya que esta carne soltará la suficiente grasa para freírse.

Retiramos la carne a un plato aparte, sobre un trozo de papel de cocina para que escurra la grasa sobrante.

En la grasa que ha quedado en la sartén, sofreímos el ajo. Si es necesario, podemos añadir un chorrito de aceite de oliva para sofreír el ajo.

Una vez dorado el ajo (hay que tener cuidado de que no se queme, que lo hace con facilidad) retiramos la sartén del fuego, y añadimos el pimentón. Removemos todos los ingredientes para que el pimentón se distribuya.

Ahora, a fuego muy bajo, incorporamos las patatas escurridas a la sartén, y las machacamos para que se hagan puré. No es necesario triturarlas por completo, pueden quedar unos trozos más o menos grandes.

Si vemos que nos queda muy espeso, podemos verter un poco del agua de la cocción de las patatas para aligerarlo.

Incorporamos el chorizo y el tocino que teníamos reservado, removemos y servimos el plato con unas hojas de perejil picado por encima.

Este plato se sirve caliente, y se sirve generalmente en invierno, pero también se puede tomar más templado acompañado de una cerveza fría.

O servido sobre una tosta de pan a modo de aperitivo. Realmente es perfecto en cualquier momento.